Hola!! les dejo este capi, como siempre y como ya es costumbre... dísculpen la demora. Léanlo detenidamente ya que hago saltos de tiempo y recuentos de lo que ha pasado a través de los meses.
Capítulo dedicado a: Tatiana, Ji Sang Song, Mylena, Yuniel, Mari, Paola, Milagros y Sofía.
CAPÍTULO 12
Las calles de Seúl, en aquella tarde de marzo
se mostraban cubiertas por una fina capa de polvo que bailaba al ritmo del
suave viento característico de los primeros días de la primavera.
Kibum permanecía sentado en el césped del
patio de su casa, mirando autos pasar y gente transitar despreocupadamente.
Algunos de ellos sonreían y conversaban animadamente y el rubio deseó tener una
razón para sonreír también, pero no había ni una sola. La última vez que
sonrió, fue la última mañana que despertó al lado de Minho; cuando este, antes de levantarse le había
dado un beso para desearle buen día.
Habían pasado tres meses desde la última vez
que lo vio y lo extrañaba demasiado. Nunca pensó que podría amar tanto a Minho,
nunca creyó que podría ser feliz hasta que lo conoció. Toda su vida antes de
él, había sido un desastre. Y ahora la vida después de él era simplemente
insoportable.
Taemin y la señora Hye eran lo único que lo
mantenían vivo, los quería mucho y sabía que ellos se preocupaban por él, por eso no había intentado quitarse la vida
de nuevo. Aunque sí, lo había pensado; pero al final decidió que no valía la pena, que lo único que conseguiría con aquello era hacer daño a sus seres queridos.
La razón de ese arrebato había sido el
enterarse de la partida de Minho a Nueva York, se había desesperado al saber
que él ya no estaba cerca, que no podía intentar acercarse a él cuando visitara
a Taemin, incluso había marcado a su celular pero nunca le contestó. Aquel día,
a pesar de los ruegos de Taemin y la señora Hye, no había salido de su cuarto;
solo había querido un momento de soledad, para hacerse a la idea de que Minho
se había ido lejos de Seúl porque no quería verlo, porque seguramente no
soportaba siquiera la idea de estar cerca de él.
Al día siguiente había despertado con una
nueva determinación. Ya no lloraría más por Minho; era tiempo de seguir
adelante sin él y lo primero que hizo fue quitarse los anillos de compromiso y
matrimonio y guardarlos en el fondo del closet, luego había guardado en el
garaje cualquier cosa que le recordara al alto: algunas prendas olvidadas, un
par de colonias, camisas y zapatos que todavía permanecían en el vestidor. Y
aunque después de hacer todo aquello se había sentido peor que antes, sabía que
era lo mejor para continuar con su vida.
Aquellos tres meses, habían pasado como un
borrón para Kibum. Se dedicó totalmente al trabajo de pastelería; después del
segundo mes y gracias a la rehabilitación ya pudo mover con un poco de
dificultad su brazo, lo cual había sido de mucha ayuda para agilizar el
trabajo.
Hasta ese momento, habían cumplido con los
tiempos de entrega y las cantidades que habían acordado con Kai y su primo,
incluso habían hablado de aumentar las cantidades ya que los pasteles y postres
que preparaban estaban siendo un éxito en ventas.
Por otra parte, Kibum estaba decidido a
terminar el colegio. Después de la pérdida de su bebé e intento de suicidio se había olvidado
completamente del curso intensivo. Pero ya se encontraba mejor anímica y
físicamente, así que en unos días iniciaría un nuevo curso y esta vez lo iba
terminar. Después de eso, entraría a la universidad para convertirse en lo que
siempre había soñado: un diseñador de modas. Lo iba a hacer para demostrarse
que podía ser alguien en la vida, pero también porque quería que Minho supiera
que había avanzado y que estaba aprovechando la oportunidad que le había dado
al no denunciarlo con la policía.
—No puedo creer que estés aquí sentado,
perdiendo el tiempo, Kibum—le regañó alguien a su espalda, sobresaltándole
con su tono de voz. No regresó a mirar, porque sabía bien de quien se trataba.
Ese idiota de Woohyun siempre le molestaba, tratando de llamar su atención.
Seguramente había ido para “supervisar la producción” como él mismo le había
dicho la primera vez que se apareció sin avisar por la casa.
—Ya terminamos todo el pedido, así que no veo
cuál es el problema de que esté aquí, descansando en mi patio — le contestó el
rubio, sin mirarlo aún.
—Bien, entonces… si ya no tienes trabajo, voy
a hablar contigo un momento—replicó Woohyun, sentándose a su lado—. Me
preguntaba… ¿Por qué en todo este tiempo que te conozco, nunca he visto a tu
marido?
—Nosotros mantenemos una relación laboral,
Woohyun. No eres mi amigo ni nada por el estilo, por eso no puedes preguntarme
algo como eso—dijo un enfadado Kibum.
—Eso se puede arreglar fácilmente, porque
desde este momento voy a asumir que ese marido tuyo no existe y que si existía
ya no va a volver más.
—Aunque mi marido no existiera o no fuera a
volver, no me involucraría con alguien como tú.
—¿Alguien como yo, cómo? —le cuestionó con
una sonrisa de lado —. ¿Guapo y con mucho dinero?
—Tienes una alta autoestima, eso no te lo
puedo negar. Pero para comenzar no me importa el dinero; después, no me pareces
guapo y además me gustan los hombres altos y tú no eres más alto que yo —
refutó Kibum.
—Eres el primero que me dice que no le
importa mi dinero y no soy enano o algo así, te puedo asegurar que soy del
tamaño adecuado —susurró en el oído del rubio queriendo darle doble sentido a
sus palabras.
—Me alegro por ti, pero a mí no me interesa
—expresó Kibum, totalmente indiferente a los coqueteos del otro. Enseguida se
puso de pie y desapareció en el interior de la casa.
Woohyun no tenía duda de que Kibum era
diferente a cualquier otro hombre por el que se había sentido atraído y eso le
gustaba. Las negativas del rubio, lejos de desanimarlo, encendían algo en él
que no había sentido jamás. No iba a desistir, Kibum iba a ser suyo y no solo
para un rato.
Desde el primer momento que lo vio le había
gustado. Al pasar los días y al darse cuenta de que el rubio era aparentemente
inmune a sus técnicas de conquista, había decidido que tenía que saber más de
él.
No había averiguado mucho, pero sí se enteró
de que recientemente se había divorciado de nada más y nada menos que de Choi
Minho, a quien Woohyun conocía porque habían asistido al mismo colegio y
universidad y porque en ocasiones coincidían en eventos sociales. Había oído que
Choi se había casado hace más de un año pero a decir verdad no le había
interesado saber nada del asunto porque no eran cercanos aún cuando sus
familias eran socias en algunos negocios.
También se enteró de que Kibum había pasado
varios días en el hospital después de que había tratado de suicidarse; eso le
sorprendió, ya que el Kibum que él conocía no parecía capaz de atentar contra
su propia vida, era más bien alguien mal humorado y terco pero determinado a
trabajar duro para seguir adelante. Mas solo lo conocía hace un par de meses,
así que tal vez no lo conocía en absoluto, sin embargo si dependía de él, eso
iba a cambiar pronto.
—.—.—
Antes de conocer a Kai, Taemin acostumbraba a
pasar los recesos del colegio en la biblioteca. No tenía amigos y tampoco había
querido que nadie se le acerque. Además, disfrutaba de estar solo, sentado en
una de las mesas más lejanas a la entrada del lugar, adelantando algo de tarea
o leyendo un libro. Pero aquello cambió, aquel lunes de diciembre, el día en
que Kai se presentó en su casa para dejar los ingredientes para los postres.
En la tarde de aquel día, Taemin iba camino a
la biblioteca durante el receso, pero Kai lo había interceptado y le había
pedido acompañarlo al comedor. Taemin había dicho “no gracias”, tratando de
huir de la imponente presencia de Kai, pero este había insistido hasta llegar
al punto de seguirlo a la biblioteca, incluso se había sentado junto a él.
Cuando Taemin le había preguntado por qué lo seguía, Kai le había contestado
que, ya que no quería acompañarlo al comedor entonces se quedaría junto a él.
Y así fue como, a partir de ese día, Taemin
ya no pasó solo ni un receso más, porque Jongin aparecía cada día en la
biblioteca; saludándolo con una sonrisa, se sentaba junto a él y luego sacaba sus
libros y cuadernos para hacer la tarea. Aquello era algo extraño para Taemin;
porque a él, Kai no le parecía un estudiante muy aplicado. Pero al pasar los
días se fue acostumbrando a su presencia y ya no le molestaba tener compañía
durante los recesos.
Pronto Kai se convirtió en un amigo con el
que podía conversar de las actividades del colegio y de otras cosas que les
llamaban la atención como música o películas. Las constantes visitas de Kai a
su casa, habían contribuido en gran medida para que ambos se acercaran. Al
principio había sido incómodo para Taemin estar al lado de Kai y compartir
cosas con él, pero este había tratado de ser una persona en la que podía
confiar. Taemin le había contado algunas cosas de su vida, como que era
huérfano y que estaba bajo la tutela de Choi Minho y Kim Kibum, pero también
había ocultado varias cosas y mentido en otras para proteger a Kibum.
Era cierto que ya lo consideraba un amigo,
pero aún no se sentía capaz de contarle su historia de vida, el hecho de que se
había escapado del orfanato y todo lo ocurrido después de eso, e incluso las
verdaderas razones por las que Minho y Kibum se habían divorciado. También, aún
era muy difícil dejar que Kai lo tocara; éste, algunas veces había intentado
tomarlo de la mano o de la cintura cuando lo saludaba pero Taemin enseguida
rehuía de su tacto. Sabía que Kai se había dado cuenta de sus extrañas
reacciones y que en algún momento pediría explicaciones, pero esperaba que ese
momento estuviera lejano.
De vez en cuando, Kai trataba de convencer a
Taemin de cambiar de rutina e ir al comedor para llenar sus estómagos con algo
de comida. Aquello no era de extrañar ya que Kai había demostrado tener un
apetito feroz en las ocasiones que Kibum lo invitaba a quedarse a cenar cuando
visitaba a su ángel. Un día, mientras se despedían afuera de la biblioteca para
volver a sus clases, Taemin decidió darle una oportunidad a los recesos en el
comedor.
Al día siguiente de aquello, Taemin se
encontró con Kai a la entrada del lugar y juntos se dirigieron a una mesa
cercana a los ventanales del amplio sitio donde los estudiantes se congregaban
para comer y conversar. En aquella mesa ya estaban sentados varios chicos,
todos amigos de Kai, quienes al verlo llegar con Taemin los recibieron con
sonrisas socarronas y silbidos estruendosos.
Los amigos de Kai sabían de Taemin y los
esfuerzos que había hecho el primero para acercarse a él. En algún momento
habían comentado que seguramente se trataba de alguien especial para que Kai,
el rompecorazones, se tomara la molestia de conquistar a alguien; porque la
conquista y el romanticismo nunca habían estado en su vocabulario. Él no movía
un dedo para conseguir un chico, eran ellos quienes hacían uno y mil malabares
para que les prestara atención. Al final, cuando elegía a uno, los desechaba en
no más de un mes, como si fueran un objeto viejo y usado.
En el momento en el que Taemin se sentó en
aquella mesa se sintió incómodo por las miradas que recibió. Hubo quienes lo
vieron con curiosidad y recelo, otros lo recibieron amigablemente con una
sonrisa en sus rostros; en contraste, hubo una mirada hostil que lo
cohibió por completo. Kai se lo había
presentado como Do Kyungsoo, el chico era bajito y tenía el cabello castaño
oscuro y unos labios gruesos, pero lo que más llamaba la atención de él, eran
sus grandes ojos marrones.
Taemin sonreía tímidamente intentando
mostrarse agradable ante los amigos de Kai, porque no quería que lo vieran como
una persona extraña y antisocial aunque esa fuera la verdad. Desde que era pequeño
le había resultado difícil hacer amigos en el orfanato, incluso había quienes
se burlaban de él pero eso nunca le había afectado demasiado. Sin embargo
estaba compartiendo la mesa con los amigos de Kai y no quería que estos se
llevaran una mala impresión de él; además, a excepción de uno, ellos estaban
tratando de entablar conversación preguntándole sobre cosas de la escuela como
los profesores que tenía o las actividades extracurriculares que realizaba.
Kai se levantó de la mesa para comprar algo
de comer, mientras Taemin conversaba con los amigos de este:
—Yo quise pertenecer al club de danza
contemporánea, incluso hice la audición pero la profesora de aquel entonces me
dijo que no era lo mío así que lo dejé por la paz —dijo un chico de orejas
prominentes, que si recordaba bien, se llamaba Chanyeol. El chico expresó
aquello después de que Taemin les dijera que pertenecía al club de danza
contemporánea.
—A mí me gusta bailar desde que tengo uso de
razón, en el orfanato una vez tuvimos un profesor que nos enseñó lo básico pero
lo despidieron, aún así nunca dejé de bailar—confesó Taemin dejando escapar
el hecho de que había estado en un orfanato.
—¿Eres huérfano? — inquirió Kyungsoo muy
interesado en aquel asunto.
—Sí, no sé quiénes son mis padres biológicos
pero ahora tengo a mis padres adoptivos y los quiero mucho — le contestó
Taemin.
—¿Sabes que no perteneces aquí, cierto?—
aquello, más que una pregunta fue una sentencia definitiva—. Mira a tú alrededor, Taemin— expresó,
extendiendo sus brazos—, todos y cada uno de nosotros somos parte de familias
importantes de este país, hemos tenido lo mejor de este mundo a nuestra
disposición: las mejores escuelas, los mejores autos, las mejores casas y un
largo etcétera. Obviamente, tú eres alguien corriente y entiendo que Kai quiera
algo para entretenerse pero te
aseguro que te desechará como a los otros…
—¡Basta, Soo!— gritó enojado el mencionado,
quien volvía a la mesa trayendo comida para Taemin y él—. No tienes idea de lo
especial que es Taemin y lo mucho que significa para mí, así que cállate y no
digas estupideces—le exigió Kai con el ceño fruncido.
Aquella declaración -debido a la fama más que
justificada de rompecorazones que se había ganado Kai- era tan increíble que
provocó que todas las personas de la mesa se quedaran en absoluto silencio,
impresionadas de que el chico que creyeron jamás dejaría de jugar con sus
pretendientes, se hubiera encontrado con la horma de su zapato.
Sí, definitivamente Taemin debía ser alguien
muy especial. Y si había sido capaz de derretir la armadura anti sentimientos
de Kai, el chico se merecía toda la atención y respeto de sus amigos.
Otro de los amigos de Kai rompió la incómoda
atmósfera que se había formado por lo antes dicho:
—Entonces, estoy seguro que descontando a Kyungsoo,
a todos los aquí presentes nos caes bien…—le aclaró Baekhyun a Taemin. Los
demás asintieron en acuerdo. — Y,
volviendo a lo que estábamos hablando, te diré que se me da muy bien el baile,
pero se me da aún mejor el canto por eso pertenezco al coro del colegio—acotó
sonriendo el chico.
—¿Estupideces?—interrumpió Kyungsoo,
retomando lo dicho por Kai. — Te conozco desde el jardín de infantes, Jongin.
Sé que este—espetó, mirando hacia
Taemin—, no durará más que el resto, sólo míralo. Podrás engañar a todos pero a
mí no, y menos con esa cara de mosca muerta—soltó con desprecio, luego se
levantó de su asiento y se marchó del
comedor.
—Lo siento, no le hagas caso… seguro se
levantó de mal humor… —Kai trató de justificar el comportamiento de Kyungsoo.
—No te preocupes—contestó Taemin, quien había
permanecido pasmado y en silencio durante lo dicho por el amigo de Kai. No era
la primera vez que recibía insultos y malos
tratos… pero Kyungsoo, a pesar de la feroz mirada que le dirigió, le
había parecido una buena persona; se había equivocado.
De nueva cuenta, otro amigo de Kai, rompió la
pesada atmósfera retomando la conversación:
—Debido a que también estoy en el club de
danza contemporánea puedo decir que Taemin es uno de los mejores bailarines que
he visto, incluso podría hacerme competencia—bromeó Jixing, quien tenía ojos
adormilados y hoyuelos pronunciados al reír.
—Sí, bailas muy bien y tengo que admitir que
lo haces con mayor entusiasmo que yo, pero pienso que mi técnica es mejor que
la tuya—se atrevió a decir Taemin con la voz un poco apagada por lo
anteriormente acontecido.
Después de aquello, la conversación se volvió
amena y transcurrió con normalidad. Los amigos de Kai dialogaban y sonreían
animadamente, siempre pidiendo la opinión de Taemin.
Taemin hacía lo posible para parecer amigable
y prestar atención a la conversación. Pero lo cierto era que el chico había
quedado en un leve estado de shock ante las palabras poco amigables de
Kyungsoo. Y sobre todo, le había impactado la declaración de Kai diciendo que
era alguien especial y que significaba mucho para él.
Porque hasta ahora se había mostrado como un
buen amigo que trataba de ganarse su confianza y debido a eso, Taemin casi se
había olvidado de que Kai se había acercado a él con un interés romántico la
primera vez que lo vio en el patio de la escuela; aquella ocasión le había
pedido una cita y lo había vuelto a hacer cuando comenzaron a fabricar los
postres para su primo. Taemin había pensado que con el pasar del tiempo, Kai se
había conformado con ser su amigo; pero las palabras anteriormente dichas por
el chico moreno, eran un claro reflejo de que se había equivocado en eso
también.
—.—.—.—.—
Kibum estaba en su cuarto, sentado frente al
espejo de su tocador dando los últimos toques a su maquillaje. Hace tiempo que
no se arreglaba, pero la ocasión lo ameritaba.
En la planta baja de la casa, ya todo estaba
listo para comenzar la pequeña fiesta. Iban a celebrar la graduación del
colegio de Taemin y Kibum. Esto debido a que ambos habían obtenido su título de
bachillerato casi al mismo tiempo y a que a pesar de que el rubio no había
querido celebrar nada, la señora Hye y el mismo Taemin insistieron tanto que no
le quedó otra opción más que aceptar.
»Durante aquellos meses, Kibum se había dedicado casi por completo a sus
estudios, el resto del tiempo lo había ocupado horneando y decorando postres de
todos los tamaños y formas. También, había sido algo bueno tener la mente
ocupada en conseguir una beca para estudiar en la mejor universidad de artes de
Seúl.
En algún momento había pensado que no
lograría obtenerla debido a las notas no tan satisfactorias en algunas
materias; pero había puesto mucho esfuerzo en diseñar bocetos de ropa y
zapatos, lo cual había sido un requisito para acceder a la beca y Kibum estaba
seguro que su portafolio había sido decisivo, ya que -modestia aparte- él era
muy talentoso y creativo a la hora de diseñar.
Con respecto a Taemin; él no necesitaba de
una beca para seguir sus estudios universitarios en danza. En cuanto el chico
le dijo a Minho que iba a aplicar para una beca, éste se había negado
rotundamente a que lo hiciera, alegando -no por primera vez- que él tenía los
recursos económicos para sustentar en su totalidad los cuatro años que duraba
la carrera. Hace tiempo que Taemin se había dado cuenta que no tenía caso
discutir sobre temas de dinero con Minho, así que aceptó que le fuera
depositada mensualmente una cantidad importante de dinero para pagar todo lo
correspondiente a su educación superior.
--
Cuando Kibum bajó al primer piso de su casa,
observó la sala de estar adornada con globos y serpentinas de todos los colores,
una mesa en el fondo de la habitación había sido colocada para servir
bocadillos y en lo más alto de una de las ventanas cercanas a la puerta se podía
apreciar un gran rótulo de “Felicitaciones”.
Más que una fiesta, aquello era una reunión
de amigos, ya que solo habían invitado a Jinwoon, Kai y varios amigos de éste.
Además de ellos, en la sala se encontraba sentado cómodamente Nam Woohyun quien
había convencido a su primo de que lo llevara con él.
El ambiente en el lugar era tenso, debido a
la cortante relación que tenían Jinwoon y Woohyun. Más bien, era adecuado decir
que no se soportaban el uno al otro y el motivo no era otro que Kibum.
»Una tarde, Jinwoon había llegado a visitar a Kibum; esa misma tarde,
Woohyun había ido a “supervisar que todo vaya bien”. Como cada vez que Woohyun
aparecía con aquel pretexto en su casa, Kibum se ponía de mal humor y trataba
de ignorarlo a cada intento del otro de querer entablar conversación. Aquella
tarde, Kibum había estado a punto de discutir con Woohyun por un comentario mal
intencionado de éste, pero todo se tranquilizó súbitamente cuando Jinwoon entró
a la cocina. El semblante de Kibum se había iluminado y su tono de voz agresivo
había sido reemplazado por uno cálido y cortes, enseguida Woohyun había sido
ignorado y abandonado en la cocina mientras que el rubio y el guardaespaldas
iban a la sala para enfrascarse en una conversación.
Aquello había enfadado tanto a Woohyun, que
había tratado de entrometerse en su diálogo, pero Kibum y Jinwoon lo habían
fulminado con la mirada ante su intento. Jinwoon, quien ya había percibido las
intenciones poco decorosas del empresario hacia su rubio amigo le había pedido
con poca amabilidad que los dejara en paz. Woohyun quien era una persona cínica
y algo volátil le había contestado con unas cuantas palabras nada halagadoras.
Enseguida Jinwoon, amenazante y agresivo se había lanzado hacia el otro con
intensiones de golpearlo; pero Kibum se había puesto en medio evitando de esa
manera que ambos intercambiaran puños en la cara del otro.
Desde ese momento, Woohyun le había declarado
la guerra a Jinwoon, diciéndole en sus propias palabras que: “nadie se metía con
lo que era suyo”. Esas palabras habían enfurecido aún más a Jinwoon quien le
había dicho que: “Era un idiota con un cerebro diminuto y un ego más grande que
el mundo”.
Kibum había intervenido, vociferando enojado
que salieran de inmediato de su casa.
Los aludidos, después de mantener una guerra
de miradas por varios segundos, habían obedecido, disculpándose por su
comportamiento.
--
Ahora, Kibum sabía que ese par no
permanecerían tranquilos por mucho tiempo y deseaba disfrutar de esa reunión,
por eso decidió cortar por lo sano y pedirle a Woohyun que se fuera, nadie lo
había invitado y era mejor evitar malos momentos, pero no era de extrañar que
pusiera resistencia:
—Yo vine con la mejor de las intenciones,
Kibum—le dijo con ese tono irónico que al rubio le exasperaba—. Quería
felicitarte por la beca que conseguiste, estoy muy contento por ti.
—Sí. Gracias. Ahora, es mejor que te vayas
Woohyun. En verdad… quiero pasar un buen rato y tú no me lo facilitas—contestó
el rubio.
—Si quieres pasar un buen rato, aquí estoy
yo. Sabes muy bien que estoy dispuesto a eso y más—le susurró incitante.
—Por favor… vete. Estoy seguro que tendrás
muchas personas dispuestas a hacerte compañía un viernes por la noche, así que
llama a alguna y diviértete—le pidió Kibum, a punto de perder la paciencia.
—No lo dudes… pero la única persona que me
interesa está aquí—pronunció, bebiendo de un vaso de gaseosa.
—En serio, no entiendo por qué insistes en
fastidiarme… te he dicho miles de veces que no me interesas de ninguna forma,
tú no me atraes, no me gustas… es más, hasta me desagradas y ya no sé cómo
hacértelo entender—alegó Kibum, haciendo alusión a las múltiples ocasiones en
las que Woohyun se le había insinuado y en las que él le había rechazado.
—El que no entiende eres tú, Bummie—le dijo
con tono fingidamente dulce—. No quieres ver que yo soy el que más te conviene,
solo… acepta salir conmigo y te darás cuenta de cuán compatibles somos.
—No quiero, ¡No me interesa salir contigo,
Woohyun!—gritó el rubio, llamando la atención de todos los presentes, quienes
hasta ese momento habían tratado de mantenerse al margen.
Enseguida Jinwoon, se acercó a Woohyun y
Kibum. De manera protectora, envolvió con su brazo izquierdo los hombros del
rubio y le pidió a Woohyun que se fuera del lugar, éste obviamente no reaccionó
de manera agradable:
—¡Tú eres un donnadie! —le espetó
enfurecido—. ¡Me quedaré aquí, el tiempo que se me dé la gana y tú no puedes
impedírmelo!—aseveró tratando de alejarlo de Kibum.
—¡Suéltame! —le exigió el rubio. Jinwoon forcejeó
para alejarlo de Woohyun, mientras que Woohyun levantaba un puño en dirección
del guardaespaldas. La situación estaba a punto de ponerse fea, pero Kai se
interpuso entre ellos.
El chico tomó a su primo por los hombros y lo
alejó de Kibum y Jinwoon llevándolo hacia la puerta, salieron a la calle
mientras Kai trataba de contener a Woohyun y este gritaba que lo soltara.
—¿¡Para esto querías venir!? —le espetó Kai
enojado—. ¡No entiendo por qué sigues acosándolo, cuando hasta mis amigos saben
que no tienes oportunidad!
—Es cuestión de tiempo, Kai. Él no quiere
darse cuenta de que soy un buen partido…
—¡Demonios, primo! ¡Tienes una larga lista de
pretendientes con los que puedes desfogar tu lujuria! ¿Por qué tienes que
perseguir a Kibum?
—¡Mierda, Kai!¡Hace tiempo que quiero a Kibum
para más que eso! — gritó Woohyun frustrado—. Pero él está tan concentrado en
rechazarme que no se ha dado cuenta —resopló, revolviéndose el cabello.
—Tal vez no estás haciendo lo correcto para
conquistarlo, hasta ahora lo único que he visto es que le insinúas cosas poco
decentes y en ese tonito tuyo de “yo soy el mejor”—le remedó Kai.
—Si ese es el problema, voy a cambiar, Kai.
Pero no voy a dejar que ese guardaespaldas imbécil me lo quite—aseguró Woohyun tajantemente, andando
de un lado para el otro.
—No te lo va a quitar, Woohyun. Porque ni tú
ni él van a conseguir algo mientras Kibum siga amando a su ex marido.
—¿Qué? ¿Qué sabes tú de eso?—le interrogó
deteniendo su andar.
Kai, suspiró fastidiado antes de contestar:
—Te lo voy a contar, para que sepas muy bien en lo que te estás metiendo,
Woohyun—le advirtió seriamente —: Kibum no se divorció de su marido porque haya
dejado de amarlo… ellos se separaron porque Choi Minho ya no lo quería, Taemin
dice que él se fue a vivir a Nueva York y que tal vez allá tiene a alguien. Él
trató de suicidarse cuando su marido le pidió el divorcio, unos días antes de
eso, Kibum…él, perdió a su bebé, abortó… y eso lo destrozó. No creo que ya se
haya recuperado en tan poco tiempo, Woohyun. Así que, mejor déjalo así… Taemin está
seguro de que si Choi vuelve y le pide una oportunidad a Kibum, él aceptará sin
dudar—le confesó Kai. Aquella historia era la que le había contado Taemin, por
supuesto que el chico había mentido en algunas cosas y había ocultado otras
porque no quería que nadie supiera la verdad acerca de Kibum y las razones por
las que Minho lo había dejado. Taemin había creído que era mejor contarle una
verdad a medias a Kai, antes que ocultarle todo y hacer que este dudara de él y
las circunstancias por las que vivía solo con Kibum cuando todos en el colegio
sabían que uno de sus tutores era el
empresario Choi Minho.
—Choi Minho no volverá. Si amara a Kibum,
nunca le hubiera pedido el divorcio—pronunció Woohyun, seguro de sus palabras.
Había quedado consternado al enterarse del aborto de Kibum, él había averiguado
superficialmente algunas cosas sobre la vida del rubio pero en realidad no
sabía nada importante—. ¿Sabes qué? Su pérdida es mi ganancia. No puedo creer
que Choi haya sido tan idiota como para dejar a Kibum… cuando sea mío no me
alejaré nunca de él. —sentenció Woohyun, sonriendo esperanzado.
Kai puso los ojos en blanco, negando con la cabeza.
10 comentarios:
me a encantado y la verdad nam me tiene fastidiada ya que lala es yo quiero que minho llegue pero horita XD ajajajajajaj y hazlo sufrir se lo merece jaaja por que mi bummie a sufrido micho le toca jajaja que tenga celos de nuestro bello guardaespaldas
un buen cpitulo como siempre!!!!
necesito q Minho regrese!ese Nam me da una mala espina!se a obsesionad con Kibum!ademas key lo nesesita!
saludos espro la conttiiiiii
Como siempre un capítulo hermoso :)
No veo la hora en que Minho vuelva y se de cuenta de lo que se esta perdiendo jajaj actualiza pronto n.n
Tatiana ^^
Un capítulo hermoso!! Ya echaba de menos este fic *^*.
Quiero que Minho vuelva pero no ahora si no cuando Kibum sea un famoso diseñador (*-*) ♡♡.
Me ha encantado el taekey y he odiado a Kyungsoo cuándo le ha dicho todo eso 😤
Esperaré el prox cap con muchas ansias!!
HUM! COMENTO MUY TARDE LO SE! QUE BIEN Q VOLVISTE A CONTINUARLOS,ME GUSTAN TODAS TUS HISTORIASS...
EL CAP,ESTABA HERMOSO! ME ENCANTO!
ESPERARE EL PROXIMO CAP.. ;)
SALUDITOS ;)
Hola Yuniel, creo que he logrado que no aguanten a Woohyun... es lo que quería XD
Hacer sufrir a Minho??? no sé ya veremos, y sí se que Bummie ha sufrido mucho y me duele, pero... pero me gusta que sufra(?)
Gracias por comentar. Besos y abrazos.
Hola!! Gracias por leer y comentar, y tienes razón... Nam está medio obsesionado con Kibum. Yo sé que Kibum necesita a Minho pero... ya veremos que pasa más adelante XD
Besos y abrazos :)
Hola Tatiana :) Me alegra que el capi te haya parecido hermoso (llora de felicidad) Minho es un tonto, yo también pienso que debería regresar con Kibum... pero es muy terco XD
Gracias por leer y comentar. Besos y abrazos.
Hola Mari!! Gracias por comentar, te adoro :) Creo que te decepcionarás con el siguiente capi... :( Pero bueno, me alegra que te haya gustado el Taekai y sí, yo también odié lo que dijo Kyungsoo.
Muchos besos y abrazos.
Hola Milagros!! No te preocupes, lo que importa es que comentes... me alegra mucho recibir sus opiniones. Awww te agradesco que te gusten mis historias. Gracias por leer y comentar. Saludos!!
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